Con la ilusión de huir un fin de semana de la caótica San Miguel, decidí viajar a los Valles. Grande fue mi desilusión al no encontrar ni la paz ni la tranquilidad anheladas. Extensas filas de vehículos, con transportes avanzando lentamente… En Tafí, restaurantes y bares atiborrados y filas para almorzar con una media de 28°. Conversé con lugareños y observé un ambiente tensionado por los conflictos entre comuneros -muchos no lo son- y los particulares, por la usurpación de tierras y ciertos “emprendedores” que lotean y edifican lo que no les pertenece, incluyendo hasta cauces de agua. La convivencia de largos años está dañada por pleitos legales, ocupaciones y litigios, y constantes enfrentamientos, ante una justicia lenta y una municipalidad desbordada, carente de gestión y medios. Decidí visitar El Mollar y su magnífico entorno del imponente lago… Lamentable: basura, suciedad y caminos sin mantenimiento… Intenté alquilar una vivienda y quedé anonadada. En la zona “El Porvenir” (barrio loteo Los Romano) sólo reciben agua de 10 a 20 minutos entre las 5 y 6 AM. … y cada dos o tres días. Ni falta hace describir tal dramática e increíble situación que deben soportar estoicamente los residentes y los desarrolladores que invirtieron en locaciones temporarias. No sólo afecta el turismo sino torna imposible el uso de los inmuebles. Cuenta que la comuna y su delegado distribuyen el agua de un enorme cisterna siempre desbordada por el vital elemento que se derrama entre las laderas del cerro… Cuentan que gran parte se deriva a Tafí… La respuesta la tiene en el comisionado municipal. Cuentan que una cacica se arroga autoridad y facultades que no le corresponden. Cuentan que se estarían realizando trabajos para regularizar tal grave anomalía pero los meses transcurren y no se avizoran soluciones. Los robos son una constante. Pero lo más impactante e increíble fue observar el desorden edilicio-constructivo, violando con impunidad absoluta elementales normas y ordenanzas que deben regular esas zonas de solaz con vista al lago. Hasta construyeron un enorme galpón en las laderas y construcciones de tres plantas… se yerguen sobre el agredido cerro Ñuñorco y su impacto visual es deplorable. ¿Quién autorizó tamaños adefesios? ¿Por qué no lo impiden el delegado o los caciques y caciquejos de la zona? ¿Existe una Dirección de Arquitectura y Urbanismo en Tafi y El Mollar? Tales construcciones no pudieron realizarse sin la anuencia de las autoridades. El daño de estas antirreglamentarias y desordenadas urbanizaciones es irreparable. Montículos de escombros acumulados en los alrededores sin que los propietarios se ocupen de erradicarlos. La faltante de árboles es otro factor negativo. Decepcionada y con zozobra ante tamaño desastre ecológico ambiental generado por los desaprensivos de siempre, emprendí el regreso. Mis ilusiones de unos días de paz y libre contacto con la naturaleza quedaron hechas trizas y no repetiré tan triste experiencia. Sólo me resta exhortarles al intendente de Tafí y al comisionado de El Mollar que actúen e impidan este caos y los estropicios cuasi delictuales que alteran el medio ambiente. La comunidad en general y la Provincia deben intervenir pues tamaña anarquía afecta gravemente el principal centro turístico de Tucumán.
Mercedes del Carmen Lazarte
Ayacucho 1.545
San Miguel de Tucumán